martes, 30 de diciembre de 2014

CHEESECAKE DE TIRAMISÚ


Pues sí, esta ha sido la elegida para el postre de noche Buena. Como ya sabéis que me gustan mucho las tartas de queso y también el tiramisú y como en casa gusta mucho el mascarpone, pues esta era la ideal y tanto es así que la han puesto en el nº 1 del ranking !!! La receta la vi en el blog de Las recetas de MJ. El año pasado también me decidí por el tiramisú y en esa ocasión hice unos cupcakes que podéis ver aquí.





INGREDIENTES: molde de 22 cm

180 g de galletas Digestive
80 g de mantequilla punto pomada
6-7 melindros (+ 15 si la queréis decorar igual.)
Cacao en polvo

Para la mezcla de queso:

100 ml de agua
30 ml de Amaretto (si no tenéis amaretto le podéis poner otro licor que os guste, el original del tiramisú es el Marsala que es un vino dulce, también lo podéis sustituir por Oporto o Jerez dulce).
8 g de café soluble
80 g de azúcar
8 hojas de gelatina neutra
750 g de mascarpone

Para la nata montada:
400 ml nata para montar
50 g azúcar

Para el vaporizador:
Agua
1 cucharada de café soluble
2 cucharaditas de azúcar

PREPARACIÓN:

En primer lugar introducimos las hojas de gelatina en agua fría y dejamos unos 5 minutos aproximadamente. En un cazo echamos el agua, el amaretto, el café soluble y el azúcar. Removemos y llevamos a ebullición, de esta manera se evaporará el alcohol y los niños también podrán comerse la tarta. Cuando rompa a hervir, escurrimos las hojas de gelatina y las incorporamos, removemos y dejamos hervir durante 1 minuto o hasta que la gelatina esté totalmente disuelta.

Reservamos y dejamos entibiar. Preparamos el café para bañar posteriormente los melindros, añadimos azúcar al gusto y lo echamos en un vaporizador. Reservamos.

Trituramos las galletas. Añadimos la mantequilla punto pomada y mezclamos bien. Lo ponemos en un molde desmontable donde habremos puesto papel vegetal en el fondo y cubrimos. Alisamos con ayuda de una cuchara y reservamos en la nevera mientras preparamos la mezcla de la tarta.

Echamos el queso mascarpone en la batidora. Batimos un poco y vamos incorporando poco a poco la mezcla de café que contiene la gelatina disuelta y que teníamos reservada. Una vez integrados todos los ingredientes, lo reservamos en un bol.

Vamos a montar la nata. Recordad que debe de estar bien fría. Añadimos el azúcar y batimos. No es necesario montar la nata del todo, la dejaremos semi montada. Y ahora vamos incorporando la nata poco a poco a la mezcla de queso con ayuda de una espátula y con movimientos envolventes.

Llenamos el molde con la mezcla de queso y nata hasta la mitad aproximadamente. Alisamos bien con ayuda de una cuchara. Ahora vamos a poner una capa de melindros por toda la superficie, para ello rociamos de café ligeramente la parte de abajo y colocamos por toda la tarta. Hay quien sumerge los bizcochos en el café, pero a mi no me gusta porque luego el bizcocho se deshace y queda muy aguado. La idea es cubrir toda la superficie así que iremos recortando los bizcochos para cubrir todos los huecos.Una vez cubierta toda la tarta rociamos los bizcochos con café. Cogerán todo el sabor del café y el bizcocho se mantendrá entero.

Cubrimos con el resto de la mezcla y alisamos. Para que os quede perfecto podéis utilizar una espátula o incluso un cuchillo largo liso. Introducimos la tarta en la nevera un mínimo de 6 horas.

Ahora vamos a desmoldarla y decorarla. Pasamos un cuchillo alrededor de la tarta aunque antes de quitar el aro del molde la vamos a decorar. En esta ocasión yo la he decorado con una plantilla para navidad y con cacao en polvo y azúcar glas.

Abrimos el molde y con mucho cuidado desmoldamos. Emplatamos en la fuente o bandeja donde vayamos a servir la tarta. Yo para que quedara más bonita la he terminado de decorar con melindros.


 
Buenísimaaaaaaaaa..........